3 delicias refrescantes alrededor de la Plazuela República

La canícula ha llegado a su fin, pero eso no evita que el calor siga sintiéndose con toda intensidad en el puerto, donde debemos de seguir las medidas de precaución indicadas. Claro, esto también significa consentirse de vez en cuando, con un delicioso helado o raspado. Descubre aquí los lugares donde podrás encontrar una gran variedad de estas delicias en el centro de Mazatlán.

Helados de garrafa de con Medrano

Este icónico lugar se encuentra en contraesquina del Palacio Municipal sobre la calle Ángel Flores, esquina con 5 de Mayo. El pequeño puesto de helados es popularmente conocido como nieves Medrano, por encontrase a un costado de la ferretería de Medrano, que a pesar de haber pasado sus mejores épocas, continúa siendo lugar donde las nieves siguen presentes entre los mazatlecos.

Su fama es tal, que en un buen día de verano es visitada por multitudes de turistas y locales, quienes disfrutan de sus deliciosas nieves de garrafas con una gran cantidad de sabores que van desde los tradicionales como limón, guayaba, mango, hasta llegar a los más exóticos como es el caso del de aguacate, maracuyá y limón con tequila.

Nieves de la Catedral

La nevería Don Hilario es una institución del puerto en lo que a postres refrescantes se refiere, y es popularmente conocida como “Nieves de la Catedral”, al encontrarse a espaldas de ésta. Su ubicación la hacen una de las más fáciles de tener a la mano.

Cuenta con una gran cantidad de sabores, convirtiéndose en una de las más famosas su nieve de queso ya sea sabor único o en combinado con frambuesa, chocolate, menta, o cualquier otro sabor.

Raspado de la Catedral

Estos raspados que han pasado por 3 generaciones son unos de los favoritos de los mazatlecos, así como de los turistas en la temporada de calor, donde sus característicos sabores no han desaparecido a pesar de los años.

Su ubicación no podría ser más ideal al encontrarse a un costado del Palacio Municipal y enfrente de la Catedral, donde a unos pasos podrás observar a los siempre presentes pichones, mientras disfrutas tu raspado debajo de la fresca sombra de un árbol.